NOVEDADES EDITORIALES

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En Amazon.com ya pueden encontrar, en formato E-book y tradicional, mis dos últimas obras "Las mujeres de Wagner" y "Las hadas de Bécquer y Wilde ", publicadas por LOS OJOS DEL SILENCIO .







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Cadiz, Andalucia, Spain
Licenciada en Filología Anglo-Germánica, hablo inglés, español, italiano y francés. Tengo publicados varios artículos sobre literatura inglesa en revistas especializadas así como los siguientes libros: "La magia celta según Gustavo Adolfo Bëcquer y la novela artúrica contemporánea" (Sevilla, 1999) "Camelot reconstruído" (Sevilla, 2000) "El hada blanca"(Sevilla, 2001) "Ector, el príncipe de negro" (Sevilla. 2004) "Las mujeres de Wagner" (2011) "Las hadas de Bécquer y Wilde" (2011) "El sueño de Calpurnia" (2012) "Wagner's Women" (2012) "La Triple Diosa y el rey Arturo" (2012) "Gades y Camelot" (2013) "The Triple Goddess in Oscar Wilde's Salome" (2013) "Solidaridad femenina en los romances medievales ingleses" (2013) "Calpurnia's Dream" (2014) "Magia y Eros en Shakespeare y Wagner"(2014) "El lamento de Calipso" (2014) "Kundry o la decadencia de la soberanía en el Parsifal wagneriano"(2015) "Las tres caras de Morgana y Ginebra : la psicología femenina en la literatura artúrica"(2016) "Verona, 1303" (2016)

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jueves, 24 de julio de 2008

GADES Y CAMAALOT 21


Galaaz y Ector se volvieron a abrazar, nada más tocar puerto.... Lo sintió estremecerse entre sus sólidos brazos de bronce oscuro.... Leyó, a través de sus fibras temblorosas, todo cuanto había acaecido, pese a carecer de la vibración especial que poseía la raza de este hermano mayor al que, en contra de sus previsiones, había recuperado..... Los ojos de miel oscura se fundieron con los negros y ya insondables, transformados por aquella madurez brutalmente asimilada.... que también vieron en los otros el anhelo por perderse en una barca ritual y fúnebre rumbo a.... Una pulsión celosa, por primera vez en su existencia de virgen, se hizo notar en lo más `profundo de sí.... Aquellas entrañas recién despertadas, exultantes por sentirse dueño de una feminidad tan cercana a sus propias raíces.... el mismo cabello caudaloso y negro, la tez pálida, los senos generosos sobre la delicada figura..... ¿Pudiera acaso el bastardo de Artorius y Lyle haber sospechado....? Una furia violenta y breve contra sí mismo le hizo desdeñar el pensamiento..... No, su fiel hermano no osaría.... La imagen centelleante de ella en aquel ropaje ritual que usaban sus hermanas para la curaciones solemnes, de pie ante el vientre desnudo, viril, ansioso, de Galaaz, sin embargo, seguía fijada entre sus pensamientos, igual que aquel día en el que ofreciera su ayuda a la Reina Suprema para contribuir a curarla dolencia extraña que afectaba al joven hermano menor.
La Reina Suprema.... Frente a lo que hubiera imaginado de sí misma, siempre sintiéndose inadecuada para ser una verdadera Gran Reina, Wenore....¿alguna vez llegaría a hacerse a la idea de no ser ya considerada Reina Suprema? Fue durante aquellos primeros tiempos en aquel reino de efluvios energéticos tales que se cristalizaban en vías de gemas cuya fuerza pugnaba por atravesar aquella bruma azulada que tenían por bóveda.... Sabiéndose en realidad tan sólo una ilustre súbdita de la Señora Nenyve, aquel título del que nunca se sintió digna comenzó a arañar dolorosamente su nostalgia.... aunque amase la atmósfera sutil, energética y luminosa de aquellos dominios, aquellas almenas imposiblemente estilizadas y majestuosas que se elevaban altivas en miles de delgadas facetas cristalinas de rosa, rubí pálido, ámbar, zafiro, aguamarina, esmeralda.... los colores de la tarde precipitados sobre la tierra, impregnándola.... como seres ultraterrenos, celestiales, que la fecundaran.... ¿era quizás esto lo que debía ser suyo en lo que le iba a restar de existencia? Simplemente, ser una dama de ilustre y doloroso pasado sujeta a una señora de entrañas y mirada marmóreas, carente de soberanía propia.... .... ¿Acaso la había tenido alguna vez a lo largo de su vida? Y esta realidad permanecía allí dentro.... pese a como se sentía arrebatar cada vez que los labios trémulos de Ector se llenaban con sus brazos de firme palidez aún suave, venerando sus senos que crecían como lunas, devorando aquellos muslos frenéticos que se abrían como mariposas para albergar aquella fuerza resplandeciente y dulce, tan distinta de la plenitud recia, casi brutal, que Artorius solía generar en su vientre.... a pesar de algo más allá de aquella pulsión viril que penetraba a través de sus poros, de las oquedades entre sus fibras mas sutiles, aquel ser diáfano, tan de Ector, que la llenaba toda, nutriendo y alumbrando aquel brote de vida que iba tomando forma en aquel vientre ya totalmente de él....
Sí, esto era lo que ayudaba a Wenore a trascender su descendido papel de ¿matrona sanadora? entre todas aquellas gráciles doncellas de luz mientras ella se iba sintiendo cada vez más grávida, terrena, espesa, parda.... No, sabía que Ector no esperaba ni quizás desearía, de ser posible, saciar sus deseos más profundos con ninguna de ellas, ni cuando su vientre se hiciera tan masivo que le imposibilitara su acceso a él.... Sí, tendría que hacerse a la idea.... la criatura por llegar quedaría totalmente en manos de Nenyve y Gaynour, quienes mantenían un clima de calmada hostilidad latente que no se le pasó por alto a Wenore.... Gaynour.... su hermosa y abrumadora cabellera de noche azulada pese a las vetas de plata, los jugosos labios llenos y los senos aún sensuales en el junco de su talle.... No, Ector era un hombre fiel a la única mujer que había cruzado su piel con la suya.... Todo ello le ardía dentro.... Claro que al alumbrar a quien debía venir a su debido tiempo aquí gozaría de una atención que en otro lugar de la tierra no tendría.... quizás esa luz tamizada con el color adecuado la ayudaría a sacar la vida dentro de ella sin que su añoso vientre pudiera resentirse.... ¿a cambio de que no le perteneciera más? .... Desesperadamente, había buscado respuesta en aquellos ojos profundos a los que únicamente podría recurrir... "Mi reina, a pesar de todo mi soberana.... señora de mi vida... tomadme y os seguiré.... aunque éstas sean mis hermanas y las añore con desgarro.... vos y lo que crece mío aquí dentro sois mi reino....Os quiero dueña y soberana, Wenore, mi esposa, carne mía.... llevadme donde seáis señora y dueña.... y ello me hará sentir realmente hombre.... " Ector había rodeado con sus brazos el vientre abultado de Wenore y lo había besado con hondura.... No había más que preguntar....
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Habían cruzado los senderos bordeados con altivos pabellones de luz petrificada que en la profundidad de la noche apenas si eran gigantes espectros yertos, levemente translúcidos…. Ector había sentido sus entrañas estremecerse ….Una vez más, se había preguntado si volvería a tenerlos ante los ojos….. Se había asegurado de traer consigo aquella gran bolsa y el cobertor tejidos con el cabello de intenso poder perteneciente a Blodwynn y otras doncellas que los tejieran para él….aquellos sobre los que tantas veces la plenitud femenina de Wenore se estremeciera en sus brazos…. Como aquella primera tarde sobre el manto de simples pieles corrientes que no había olvidado traerse…. Junto a su surtido de gemas heredadas de Blodwynn…. Wenore, paso entorpecido por el volumen del vientre, se las había arreglado para traerse consigo a sus damas, aquellas que jamás llegaron a adaptarse al Reino Sin Sol, consideradas seres oscuros y espesos por aquellas doncellas de porte aéreo…. No, Wenore pensaba, radiante ante la expresión viva y clara que había vuelto a ver en los ojos de Clarissant y Lynet…. Clarissant….ahora más que nunca “su niña” , perdidos los hermanos y el padre en …. Quizás debiera invitar a Margawse con frecuencia…. Margawse…. Viuda, definitivamente sola, sin más familia que su Clarissant….
sus hermanos vagando fantasmales hacia una tierra inverosímil …. Gaynour…. Por primera vez en su vida, el corazón se le había oprimido lloroso ante aquella mirada oscura y acaparadora, ahora enrojecida, nerviosa, parpadeante…. No sólo eran sus ambiciones las que se le escapaban…. También su niña…. Y aquel hijo que desearía haber tenido de Blaise…. Sí, definitivamente, sabía que estaba destinada a pagar un precio…. De todas formas, ¿por qué no volver a Camerlerd?..... era su hogar de siempre, a fin de cuentas…. Sí, quizás con el tiempo…. Nenyve y ella, desaparecido el afán que en común tenían, no soportarían mucho tiempo compartiendo el mismo suelo…. Pese a que su edad no resistiera separarse una vez más, ya definitivamente para siempre, de aquel mundo palpitante, sereno, transido de luz fecundada….
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Después de encontrarse con Galaaz, quien les esperaba con sus hombres de confianza, emprendieron travesía hacia Bretaña, donde cabalgaron hasta Saint Dunstan. Allí permanecieron con Blaise hasta que el seno de Wenore, maduro y desengañado, se abriera pletórico, dando salida a un nuevo heredero de la sangre híbrida pura, cabellera tupida y negra contrastando con el cuerpecillo de marfil … como la pequeña futura regente que surgiría a los pocos minutos, tras una labor angustiosa que se extendió durante toda una noche y una mañana, auxiliada por las incontables clases de infusiones que el buen Blaise se afanó en idear, variando el tipo de hierba y sus proporciones, dependiendo de cómo iba evolucionando la situación …. Observando a la que fuera Reina Suprema, hinchada, empapada en sus propios fluidos, sobre la paja amontonada…..la cornalina de Ector, dorado teñido de carmesí, presionada contra su seno por la mano de aquel que era ya parte de su propio ser , quien, ojeroso, transido de la agonía cérea de ella, sostenía a duras penas contra su corazón, bajo aquellos senos que tan a menudo poseyera enloquecido, la gran esmeralda que aquel día les alumbró el pasaje de sus seres sutiles hacia el mundo más allá de las sombras donde sus ancestros descansaban …. “Madre….Blodwynnn…. no la arrastres contigo….Madre….” ¿Era aquella otra Diosa Madre, la Madre del Carpintero…. La que aparecía, transida de Blodwynn primero, después de la Diosa Fecunda…. Keridwenn…. Ishtar? Madre…. Hazla vivir…. Seremos tuyos….no la abandones…..seremos tuyos……
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Cuando llegó el tiempo adecuado, Wenore decidió instalarse donde naciera y creciera como princesa, junto a las olas grises y centelleantes de Camerlerd. Allí vio a sus hijos crecer junto a su señor y sus damas, en la fortaleza de piedra que alojara con su vida con Leodegranz….y Gaynour…. Allí hicieron plantar inmensas arboledas de árboles sagrados y una pequeña capilla en honor a la Santa Madre, la Doncella que engendrara al Galileo pero que también era Rhiannon, Arianrhod o Birgitt…. Allí crearon, supervisados por Blaise, una comunidad de doncellas, instruidas para conservar la tradición de las sanadoras…. Eran damiselas recomendadas por la princesa Isolde de Irlanda, discípula de Blaise…. Allí la hija de Ector y Wenore comenzó su iniciación como sucesora de Nenyve , al cabo de varios años cuando aún era adolescente y asesorada por su padre como nuevo hombre sabio de la Tierra Sin Sol, quien, pese a todo, decidió pasar largos periodos en Camerlerd, pese a los muros de piedra, el mar gris y amortajado y el aire espeso sin luz …. Allí se había sentido, por vez primera señor y hombre, le había pertenecido una mujer con la que, en su momento, se fundiría al final del viaje en la barca ritual a través del océano…. La cual le había dado aquel hijo de mármol musculoso y ojos donde el azabache alternaba con el acero, que tanto impresionó a Constantinus, este señor de raigambre y nostalgia romanas, quien quiso formarlo como guerrero en su casa, aquella “villa” al estilo de siglos atrás ….. y que tanto le recordó a Ector a aquellas mortajas de roca y moho allí … allí en las islas …. Wenore, mi amada, carne, esposa mía…. Nuestro pequeño Malgo ….va a ser adoptado por el Rey Constantinus …. Quiere hacer de él…. un nuevo Rey Supremo …. Madre …. Blodwynn….Maryam…..dejadme vivir para ver a mi hijo conquistar todos los pueblos que sé que va a dominar…. Me lo habéis hecho saber …. Que al menos yo pueda vivirlo por ella ….
Como todas las tardes de la estación cálida, Ector había salido a la playa y se había sentado, contemplando este insólito sol rojo, inundando con los colores de su tierra sin sol aquel firmamento real que se vertía sobre las olas por las que se había alejado, algunos años antes, la nave con aquélla que para siempre sería su propio ser.

GADES Y CAMAALOT 20


La nave que llevaba a Wenore y su séquito hacia su destino, en la tierra donde la fuerza viva fluía luminosa y cristalina bajo un mar de bruma, avanzaba irremisible como aquel brote latente que se aferraba a las entrañas de ella para sobrevivir, estimulado por la propia voluntad de aquella a la que aún llamaban " mi reina".... Al contrario de lo que había sido aquella obsesión oscura durante buena parte de su existencia, sentía un violento deseo de exhibir sus pechos y vientre henchidos de vida .... aunque ya no por el orgullo de estar gestando al futuro heredero del Rey Supremo.... No, esta fuerza corpórea que animaba sus entrañas había sido forjada por aquel vínculo con lo más profundo de su propio ser, más real, sutil, tierno....hermoso....que aquel deslumbramiento pasional que una vez la uniera a Artorius.... Una punzada dolorosa la estremeció.... Artorius.....súbitamente acosado por aquel hijo desconocido, engendrado en un vientre ajeno a ella... la esposa de Bagdemagus.... aquella de los bucles dorados y masivos que tanto le recordaron a Galaaz.... y aquella sonrisa abierta y calculada como la expresión de sus ojos grises, casi plateados, con destellos de zafiro....como una vez oyera contar a su padre o quizás a Gaynour que eran los de su madre.... Nada de esto le había sido revelado aquel día.... cuando la propia Gaynour le había comunicado abiertamente lo que Artorius, el sólido y poderoso Rey Supremo de Bretaña, no había tenido fuerzas para decirle cara a cara.... Pese a que Gaynour le había ahorrado todos los detalles, ella podía leerlos en sus ojos bajos y la voz queda.... Aunque la mano de la propia dama principal de la reina hubiera desencadenado todo aquella historia, no había podido evitar estremecerse con lágrimas secas ante la voz enronquecida y tambaleante que Artorius, tenso y desesperado, intentaba dominar con frases cortantes, casi gritando.... Las finas arrugas alrededor de los ojos se habían hecho profundas.... "Mi señora Gaynour.... es una voluntad más allá de mi pueblo y de los hombres, la expresada a través de nuestros piadosos monjes y del santo Alban - Gaynour había reprimido una exclamación – que.... ..... el Rey Supremo tenga un heredero engendrado por él mismo en un vientre fértil..... a partir de ahora confío en vuestra sabiduría para que..... ....." Ella misma había tenido que completar sus palabras.... a pesar de todo...... Sí, ahora veía la razón por la que había tardado tantos años en dar este paso, pese a la presión de los monjes galileos y, consecuentemente, de Roma.... Aunque ahora gozase de un vientre creciente y terso, una cascada de olas carmesíes en las que hundirse frenético, una presencia feérica, imponente, que pudiera lucir a su lado con orgullo en las grandes celebraciones de Camaalot..... Faye... Espabilada por la brisa marina, Gaynour había despertado brevemente de sus recuerdos para dirigir sus ojos hacia Ector, mirada ausente y porte silencioso.... Faye..... sí, Gaynour sabía que un tributo debía ser pagado....¿por qué esta pobre incauta? .... Sí, debía haberlo previsto... Incluso estas damas de origen híbrido son sensibles al poder que su porte y dotes naturales les confieren.... no sólo las simples humanas.... sobre todo cuando se apoderan del ser interior de un hombre tan influyente.... Se había creído invulnerable, permitiéndose el lujo de prescindir de la discreción.... Algo que ni ella misma, Gaynour, ni Nenyve habrían osado...... Y llegaron noticias a casa del rey Bagdemagus... Todo cuanto siguió tuvo lugar en menos de un mes.... Era obvio que en la sombra Bagdemagus y su familia habían montado una red de información tupida a lo largo de varios años, incluyendo a los propios monjes liderados por Alban – todos conocían el hecho de que Bagdemagus era hijo obediente de Roma y, consiguientemente, otorgaba sabrosas prebendas a los monasterios que estaban bajo sus jurisdicción --.conectada a su vez con aquel…. ¿retoño suyo? que servía en el norte..... a fin de entrar en acción cuando llegara el momento oportuno ..... Así pues, Wenore y quienes la iban a acompañar al Reino Sin Sol casi tuvieron que marcharse apresuradamente.... Apenas veinte días para desmantelar casi veinte años de vida privada y guardar todos aquellos tapices tejidos desde la infancia y que abrigaran los muros de Camaalot desde el primer invierno de su matrimonio... aquellos inmensos arcones de castaño tallado con motivos parecidos a las líneas serpentinas y entrecruzadas que iluminaban los manuscritos de los monjes irlandeses..... y que trajera de Camerlerd junto con todas sus joyas y alhajas que, de acuerdo con las costumbres britanas, volvían a su poder en caso de divorcio o repudio…. En contra de su propia resistencia, se decidió a llevarse consigo el suntuoso carmesí brocado con granates que su padre le regalara para sus esponsales con el Rey Supremo …. No era una simple parte de la dote, sino un obsequio personal de su padre en el que éste puso todo su esmero a la hora de dar instrucciones para su ejecución, asumiendo él mismo la supervisión de aquel trabajo, que ni siquiera delegó, contra lo habitual, en manos de Lady Gaynour…. Al igual que hizo un esfuerzo de voluntad para almacenar en su equipaje aquel grueso cobertor elaborado con lustrosas pieles de fuerte pelo sedoso cuyo tono natural, un ámbar oscuro con reflejos de ocaso, las acreditaba especialmente : era el regalo de bodas de la propia Gaynour, diseñado y cosido por ella misma, al tiempo que iba desahumando las pieles con el humo de diferentes tipos de incienso mezclados con muchas clases de hierbas y flores propiciatorias para el amor y la fertilidad. Aunque bien sabía que quizás sería incapaz de volver a yacer en él.....
Artorius, como era de esperar, también debía devolverle Camerlerd, aunque su destino estuviera al otro lado del mar… Algo que podría legar a esta vida que iba creciéndole dentro mientras que
el mundo en el que se había hecho mujer y despedido su edad joven se desmoronaba de forma implacable : había tenido noticias a través de sus damas y de ….Ector ….. de que, paulatinamente, casi la mitad de los reyes y jefes guerreros que llevaban décadas jurando fidelidad al Rey Supremo se habían ido pasando a las filas de este aprendiz de usurpador que era ese bastardo jactancioso, un simple títere de Bagdemagus y su esposa, apoyados por un clero cuya ambición de poder les hacía transigir con un adulterio consentido y trazado por parte del supuesto marido cornudo . A pesar de todo, debía reconocer que no le extrañaba: Bagdemagus poseía un número más que considerable de tierras y, consiguientemente, hombres que le debían fidelidad. En cuanto a Artorius, además de un número de señores menores que le guardaban lealtad inquebrantable por muchas razones que se le escapaban, los únicos guerreros notables con los que aún podía contar eran sus sobrinos, hijos de sus hermanas, su cuñado Lot y…. el joven, encantador Galaaz , que había llevado su fidelidad hasta el punto de retar al bastardo para defender el honor de Wenore, mancillado insolentemente al difundir el bulo de que Galaaz debía su introducción en Camaalot a su relación adúltera con la propia Reina Suprema. El duelo resultó venturosamente ganado por el hermano de Ector….Ector…. Aquel nombre que acariciaba sus entrañas en lo más profundo y que se había tornado una realidad sólida dentro de ellas ….. Ector…..cuyas manos no debía estrechar entre las suyas hasta que estuvieran en terreno seguro…. Por el rabillo del ojo, contempló su mirada densa, oscura, perdida…. Tal como la había mantenido desde que despidieran aquella nave ritual, cubierta de hierbas y flores fúnebres sobre aquel sudario elaborado con cabello carmesí y plateado, el mismo que Faye trajera en su equipaje a Camaalot y que durante años había tejido su madre para que, en su momento, lo luciera como manto nupcial …. Ahora yacía aquí, albergando aquel ser inerte cuya palidez ya era casi del todo transparente…. Además de estar al tanto de lo que latía en el seno de Lady Faye , Lady Lyle era sabedora de que la sangre de origen élfico mantenía la lozanía y vigor indefinidamente en quien la ingería de forma regular …. Y allí la contemplaba alejarse, hundida en la barca funeraria coronada por aquella bandera confeccionada con el mismo tejido que el sudario, cuyo fulgor tenía la virtud de espantar a los piratas durante la travesía rumbo a las islas del confín del mundo, las que los romanos llamaron Gades, para allí fundirse con todos los de su raza que allí, latentes, se nutrían de los fluidos energéticos nacidos de raras variedades de rubí, zafiro, berilo, granate, diamante, esmeralda, topacio, aguamarina capaces de fluir sublimadas hasta solidificarse o penetrar por aquellos seres semialetargados que esperaban volver al mundo exterior cuando el tiempo les fuera propicio, bajo aquella bruma azulada que se confundía con el mar, junto a aquella gruta dedicada a la Eterna Madre Fértil, Protectora del Amor Fecundo y Sensual, Señora de la Luna Plena ….cuyo culto aún se mantenía vivo gracias a aquellos adoradores del roble que, huyendo de la persecución romana en las Galias, la propia Hispania , incluso de Britannia y otras provincias alrededor del mar que el imperio consideraba suyo, se habían refugiado allí durante cientos de años gracias a ciudadanos romanos que agradecieron sus servicios como sanadores eficaces o porque sus propios ancestros también pertenecían a tribus prerromanas…. Se habían instalado al otro lado del canal moribundo, donde se irguiera la antigua ciudad de los navegantes orientales, ya que era suelo sagrado, cruzado por corrientes de intenso poder de las que ya los anteriores habitantes se habían percatado, construyendo sus templos allí …. Y que también por entonces los monjes galileos habían captado estableciendo alguna comunidad de las que obedecían las reglas establecidas por este italiano Benedictus. A quienes se había unido algún que otro eremita solitario, como los que se retiraban al desierto en oriente, en las tierras cercanas a donde se movieron el Carpintero y sus seguidores, y que también eran hombres santos, iniciados en la estimulación de sus seres interiores para trascender su carnalidad y dejarse fluir esferas arriba en busca de aquel reino donde todo lo sutil se encuentra y comunica…. Como sabían hacerlo los adoradores del roble, gracias a las enseñanzas de los híbridos sabios….como Blaise….y él mismo. La brisa violentamente fresca y húmeda le azotó la mirada y la piel encogida, pese al abrigo de su atuendo oscuro de siempre arropado en las pieles que cubrieran su lecho en Camaalot …. Las que se impregnaron del sudor de ella, sus fluidos más íntimos…. y bien pudieran guardar algo de su semilla…. Su ser interno reseco pareció resquebrajarse : su ser de hombre podría dar fruto en aquel vientre que veneraba dolorosamente, pero era esta entrega reveladora la que podría haber marchitado la faz más sutil y pura de Ector, la más suya, aquella que moldearon primero Blodwynn y Blassey y después Blaise.
Aquella que daba vida a su habilidad con las gemas sanadoras, que ningún otro varón híbrido dominaba, que le capacitaba no ya para conocer a fondo tanto el saber de los antiguos iniciados, orientales, griegos, romanos u seguidores del Galileo, como aquel contenido en las plantas, piedras, aguas, aire y las entrañas de la tierra, sino también el conocimiento más restringido de todos, de la fuerza que corre por cada cavidad de tu ser, procedente de aquel poder matriz que impregna todo lo creado y, en el caso de su raza, de aquellos que habitan más allá de lo tangible, de cómo dominarla, engrandecerla, expandirla….hasta traspasar lo visible y entrar en contacto con la materia sutil de otros seres descorporeizados, que habían seguido el mismo sendero de conocimiento y evolución…. Era este ser único el que se había resentido quizás fatalmente de aquella plenitud breve de la sangre y la vida carnal, al que ya sentía que no podía apelar como antes en momentos de desamparo, refugiándose en quienes ya no podía abrazar por pertenecer a una dimensión más etérea …. Aquello que le hacía sentirse ajeno, hermosamente ajeno a toda aquella virilidad hosca, ruidosa y cruel que había conocido en Camaalot … “una verdadera vida de hombre” …. Su ingenuidad de entonces ahora tenía un gusto brutalmente amargo…. Como este sentirse atado como un lastre a la tierra, este efluvio de masculinidad duro, burdo, sórdido…. que le asaltaba constantemente cada vez que le arrastraba la pulsión de devorar aquellos senos avasalladores y restallantes de palidez y aquel vientre palpitante…. No era esta la barca que le correspondía …. No …. su destino debiera, sin duda, hacerle arribar al aquel puerto junto al gran templo solar y de allí ser llevado hacia la gruta de la Gran Madre bajo la cual volver a quien llevó el rostro y el amor de Aquélla ante él desde su infancia … y de Blassey…. y de su dulce hermana…. Había tallado este gesto ausente e impenetrable para ser capaz de refrenar esta oleada inclemente de lágrimas, fácilmente desbordable desde que su ser sutil, laboriosamente forjado a lo largo de su vida, se hubiera desmoronado con aquella eclosión fértil de aquella tarde. …. No obstante…. ¿qué le garantizaba que incluso perdido allá lejos, sus fibras, no estas carnales sino aquellas más luminosas, casi impalpables, profundas, pertenecientes a su ser sutil, dejarían de vibrar con esta fuerza recién nacida que generaban aquellos ojos negros, amplios …. como los de su raza? Sabía que subyacía una ternura más allá de esta urgencia aprendida a controlar, un vínculo subterráneo, trascendiendo lo tangible….incluso lo cognoscible….con esta mujer. Y le correspondía ahora mantenerlo vivo y firme, aunque sus entrañas anhelasen, doloridas, hacerle fluir lejos….hasta fundirse con aquella fuerza deslumbrante y cristalina con aquellos a los que su ser sutil siempre había pertenecido….
Mas no Galaaz … Aquel hermano ajeno a la sangre élfica, destinado a no ser conducido por una nave ritual hacia aquel refugio donde no se habría separado más de aquel brote dulce y frágil de su familia, el hermano nacido de la que en Benoic llamaban “ la Doncella de los Pantanos”, una suerte de ser espectral o diabólico que había intentado apoderarse del noble rey para arrastrarlo hacia la profundidades de su reino en el lago ominoso al que nadie osaba aproximarse. Galaaz…. al menos aquí, pese al brazo de mar que separaba Bretaña de la tierra de los francos, se sabía conectado en cierta manera a él…. la relación estrecha que pudiera haber entre Galaaz y la hermana de Artorius, aquella del cabello y ojos de azabache y la tez de alabastro, ayudaría a cimentar el vínculo…. Definitivamente reducido a la nada si Ector se hubiera dejado absorber por los flujos de poder allá en las islas…. ¿Era acaso esto, en realidad, lo que le había frenado aquel impulso de saltar a la nave y estrechar frenéticamente aquella pobre carcasa sin dejarse separar ni en su destino final…..y no aquella vibración densa, sanguínea, que hacía ya su ser uno con el de Wenore? Galaaz…. De algún modo necesitaba sentir su aliento cerca…..en Camerlerd…. Que ahora era de Wenore una vez más…. Sí, allí podrían volver…. De algún modo, Ector sabía que Galaaz iba a sobrevivir a aquella masacre que algo ajeno a esta carnalidad acuciante parecía hacerle entrever….¿pudiera ser que…..no todo su ser sutil estuviera desahuciado…. que quizás el hálito amoroso de Blodwynn le estuviera alentando desde ese reino etéreo y paralelo al mundo tangible? Aquella muralla seca, adusta, que Ector había querido construirse para sobrevivir al desgarro enloquecedor de aquellos días, pareció estar diluyéndose, dando paso a una bruma húmeda, densa, purificadora, dentro de sus ojos al filo de desbordarse…. Madre, no me has abandonado…. Me lo has devuelto, este ser mío que te debo sólo a ti…. y a Nenyve….y a Blaise y mis hermanas…. que sólo el me hará digno de suceder a Blaise como Depositario de nuestro Saber ….Blodwynn, mi amada…. Una cascada de lágrimas salobres y agradecidas comenzó a inundar su rostro adelgazado en cuanto dejó caer aquel velo que llevara en su primer viaje, mientras detrás de ella , una llanura amplia se extendía, cuajada de alaridos, entrechocar metálico de espadas y escudos…. regueros sanguinolentos….. miembros esparcidos …. Cadáveres amortajados en sus corazas de cuero y mantos con sus colores y escudos de armas, únicos distintivos para identificar aquellas siluetas, deformadas por la putrefacción y el quehacer de las alimañas …. Gawaine, Agravaine, Gareth,…. ¡¡Ywaine ¡! …. Sagramore, Isumbras…. Mas no reconoció la hermosa capa escarlata ribeteada con trenzas del propio cabello negriazulado que su madre Nenyve tejiera para su Galaaz… sí…. ¿por qué no….?Quizás incluso haya regresado a casa ….allá en el Reino del Lago…. Sonrió entre las lágrimas, mientras…. ¿era también una nave lenta de proa alta, presidida por una forma grácil, imponente, pálida y negra, cubiertos de un inmenso manto regio e índigo los senos que enloquecieron a Galaaz? ¿Era la Morrigu quien enmascaraba a Araianrhod…. o la propia hermana de Artorius , guiando al caballero yacente, la barba de oro oscuro entreverada de plata y carmesí seco, el torso amplio aún manchado de coágulos que salpicaban el manto de índigo acaparado por el gran dragón rojo, los ojos de zafiro grisazulado bajo los párpados quemados….rumbo hacia la Tierra donde los hijos de Danu dormían…. Allí donde los flujos cristalinos y ultraterrenos renovarían la vida inerte que yacía dentro de aquellas heridas…. y el regio jefe de guerreros esperaría el tiempo propicio para regresar a su reino y ser…..¿el Rey que Fue y Será?
Mas nada de esto pasaba por la mente expectante de Wenore, acariciando a través del vientre apenas prominente a la futura regente del Reino Sin Sol o al hombre sabio en ciernes que aseguraran el mantenimiento de aquel linaje que ya se encontraba al filo de la extinción. Pero aún así, no podía evadirse de la expresión inerte en los ojos del que ahora era su hombre…..Sabía que, junto a aquella ternura sólida que lo iba a vincular a ella de por vida, vibraba la pulsión por quedarse retenido en aquella barca fúnebre rumbo a la que fuera Gadir, Gadeira o Gades , refugio para los seres sutiles de la raza híbrida que una vez forjaran elfos y humanos.

GADES Y CAMAALOT19


La reina Wenore... ¿debería aún seguir llamándose así? .... Aunque de hecho lo era.... y seguiría siéndolo.... ¿....? ¿....Lo merecía? .... Sentía crujir las entrañas descarnadas de su ser interno, desecadas, desprovistas de vida, azotadas por esa culpabilidad teñida de inconfesada, tenue delicia temblorosa a través de su piel, sus senos, su cintura... recordando aquella primera taza de infusión preparada siguiendo las instrucciones de Gaynour y posiblemente Faye a fin de ir intentando reavivar el ser sutil del yacente príncipe Ector.... a quien no desvelaron como habían elaborado la cocción.... pero ni el propio Ector, experto en hierbas, fue capaz de reconocer cuáles se habían utilizado. Wenore podía evocar como al principio ella misma y Faye habían cuidado del enfermo y le habían suministrado la poción además de velar su sueño y ayudarle a ingerir algún alimento líquido como leche y miel....Sin lugar a dudas, ella misma se había ofrecido a hacerlo. Aunque la sugerencia inicial viniera de Lady Gaynour .... Y, con todo, lo había agradecido.... Era una forma nueva de sentirse inmensamente útil y, de este modo, olvidar momentáneamente su vieja frustración.... Deseaba haber tenido la libertad y destreza para poder hablar a Ector con aquella tierna intimidad de hermana, gestada desde la infancia, con la que Faye se dirigía al pobre Ector, sin olvidar el distanciamiento que sus diferentes posiciones les exigían... Faye, encantadora Faye.... Pese al sudor que levemente empapaba los rizos carmesíes recogidos y el vestido de lana parda corriente que llevaba para cuidar a su paisano, a través del cual se adivinaban sus pezones prominentes.... A Wenore le recordó aquellos primeros días de casada y como, estimulada por aquellas decocciones que Lady Gaynour le hacía ingerir para no defraudar a su señor en el lecho, tuvo que pasar aquella estación cálida arropada con varias túnicas para disimular sus senos.... Los ojos dorados de Faye estaban levemente surcados de gris..... Fue aquel encanto ejercido sobre ella lo que la movió a aceptar el quedarse a solas con el príncipe Ector ya que la dama se hallaba extenuada, según sus propias palabras y las de Lady Gaynour.... "No guardéis cuidado, mi reina.... estáis conmigo ante los ojos de vuestras damas y del resto de la corte y nadie murmurará de vos" ..... Inefable Gaynour.... Siempre lograba tranquilizar o convencer a todos.... como lo hiciera con ella para utilizar sus gemas sobre el cuerpo del príncipe Ector.... ya que era inviable trabajar con luz filtrada. Al menos se podría hacer algo, mediante el contacto de la gema con la piel.... Ante la mirada de Lady Gaynour, la reina Wenore fue probando sus gemas.... No se le pasó por alto el temblor palpitante en los ojos de Gaynour cuando, por primera vez, contempló aquel débil fulgor de la luz indirecta cruzando toda aquella multitud de diminutos cristales que conformaban la gran esmeralda, el pesado rubí, la amatista, el berilo, el topacio, el zafiro.... de raras dimensiones. ¿Acaso, por un momento, se hallaba de vuelta a casa? Ector, postrado en medio de su soñolencia, se dejó descubrir el torso frágil, translúcido, pese a aquellas sombras oscuras que el vello le formaba sobre el pecho, sobre la trama de finos músculos que contrastaban con los brazos bien formados ¿Quizás pudiera llegar a ser el hijo que Blaise no le había dado a su debido tiempo? Gaynour bajó la cabeza, temiendo que Wenore, absorta y pudorosa, descubriera sus pensamientos.... Veía temblar las manos de ella, temiendo que las gemas se deslizaran fatalmente de sus manos.... Ector yacía semiinconsciente.... de lo contrario, su pudor natural hubiera imposibilitado toa aquella tarea.... Wenore, con cautela, había depositado lentamente el rubí en el bajo vientre marmóreo y hundido, surcado por las ráfagas de vello oscuro que se prolongaban en el torso.... para después rozar la zona del ombligo con un topacio de gran tamaño que el aletargado Ector ni siquiera advirtió.... Ello la animó a seguir adelante.... Luego, la esmeralda de luz fértil y esclarecedora que posó cerca de su corazón.... el vello negro del pecho rozó los dedos finos y temblorosos de Wenore, quien hizo un esfuerzo para dominar su inquietud…. Después, el zafiro a la altura de la garganta y el berilo, que colocó en el entrecejo y la gran amatista que sujetó contra su cabeza, en el punto donde la cabellera se partía en dos. Las arrugas entre las cejas negras y arqueadas se relajaron, estimuladas por el poder procedente de aquella fuerza vital y subterránea que, en parte, era la esencia de su propia persona. Wenore, entonces, dejó fluir todo el poder concentrado dentro del ser incorpóreo que vibraba en el interior de su carnalidad, convirtiéndolo en hálito que, al traspasar las distintas gemas, se convirtió en una energía similar a la de la luz filtrada por ellas, asimilando sus matices, penetrando a través de cada uno de los centros de poder vital sobe los que las gemas habían sido depositadas, fluyendo dentro de aquel ser palpitante… Wenore…. ni su nombre le pertenecía ya….desencarnada como aquel día, junto a éste que aquí yacía…. Ector….. No, no era Ector De Maris, el hijo rechazado por la regente del Reino Sin Sol…. Era una fuerza impalpable, estimulada por el aliento vital de esta fuerza madre, generadora de resplandor vivificante, haciendo vibrar cada uno de los órganos dentro de aquel ser yacente …. Aquel fluir centelleante que era ahora Wenore creyó estar ascendiendo, una a una, cada esfera que la llevaba allí alto, donde los restos del fluir vital que alimentara a todos los seres etéreos y ultraterrenos que generaron la razas élficas se habían concentrando generando un espacio vivo propio. “Wenore…hada blanca….¿qué haces aquí?” Aquella nueva conciencia le hizo fluir más allá, sin conocer el rumbo ¿Pudiera ser que estuviera cerniéndose allá, bajo aquellas islas donde el hada romana de la muerte residía, albergando bajo su seno a la verdadera Madre y diosa de la Vida, emanando fuerza vital y telúrica procedente de todas las gemas? Sí, bien pudiera ser …. Ishtar….Luna Llena….penétrame…lléname a fondo….para llevar tu rostro ante sus ojos…. Aquella ráfaga henchida de resplandor que circulaba por todo lo que pudiera estar siendo su ser en este momento, haciéndolo pleno de fuerza femenina….pudiera también estar tomando forma ante sus ojos desencarnados ….. aquel entramado perfecto de sólidos músculos, envuelto en el nimbo de aquella mirada clara y aguda como un zafiro afilado, azul celeste, de transparencia deslumbradora …. Cernunnos ….. ¿acaso el dios de la fertilidad tomaba la forma de Artorius ante ella? … o era quizás su propio marido quien la había adquirido la imagen divina y fecunda para Wenore, iluminado por una compasiva diosa de la vida….aquellas manos fuertes y amplias….que tan a menudo abarcaran sus senos anhelantes….se enredaban, frenéticas, en una marea….de rubíes hilados, hebras rojas….carmesíes….restallantes….albergando una espalda larga, estilizada y marfileña, que intentaban estrechar, temblorosos, aquellos fuertes antebrazos oscurecidos, de vello hirsuto, acostumbrados a blandir la espada….La barba de viejo oro áspero que se hundía entre aquellos pechos gráciles de alabastro, descendía hacia los muslos serpentinos….jadeando sobre aquel cobertor hecho con lomos de zorro rojo que Wenore una vez cosiera y cepillara primorosamente para obsequiarlo a su marido en una de tantas fiestas de Año Nuevo que vivieran a lo largo de su matrimonio….No, no, era ella, Wenore, quien representaba la figura de la diosa fértil ahora ….no podía ser….¡¡madre!!.... Un alarido silente minó sus entrañas desmaterializadas …. No, yo debo ser el caldero de Keridwenn para él en este momento…. Me lo has hecho ver…..¿Por qué me muestras esto? …. Wenore pudo distinguir bien los rasguños sobre la espalda bruñida y ancha que ella misma le había causado semanas antes, durante el acceso de abandono jadeante y excitado que su último encuentro había producido….¡¡ madre!! …. Un desafío violento
y mudo había surgido de su interior….Si me has investido de tu luz, tu fuerza vivificadora….¿ante quién he de llevarla?.... Parecía que la presencia invocada se le manifestaba ….¿Gaynour?.... los ojos de almendra negra, penetrantes, entre la palidez resplandeciente y la marea negriazulada como una cabellera…..o la señora que regía aquel lago fantasmagórico al otro lado del mar…. Mas era éste un fluido vital varonil aunque virgen, dulce…. Que se apoderaba de todo su ser, súbitamente sólido, devorando su estremecida piel perlada, sus senos henchidos y anhelantes, abrazándole, como hiedra tupida, la cintura y las piernas que se abrían para recibir dentro a aquel que definitivamente llevaba el rostro de Cernunnos para ella.
Wenore…. Sin saber si aún respondía a ese nombre….siguió allí tendida….Gaynour había desaparecido…. Pese al calor asfixiante que se estremecía dentro de ella y al sudor esparcido por su piel, se tapó ansiosa con el cobertor de pieles que cubría el jergón….y a aquella sombra a su lado, la misma que había sentido sólida dentro de sus entrañas poco antes pero que ahora parecía cercana a una nueva postración, si bien sus ojos, al volverse hacia ella, eran vivos, radiantes, sin la huella fúnebre que los sombreaba…. Incapaz de rozar con sus dedos ahora tímidos lo que sus manos ansiosas habían abarcado hambrientas poco antes…. Sin embargo, necesitaba rodearla con sus brazos y estrecharla contra su pecho, protegerla, calmar aquella desazón que veía en sus pestañas temblorosas, acariciarle el cabello deshilachado por sus propios dedos…. Saboreando una extraña ternura, ajena a cuanto conocía de los sentimientos humanos hasta entonces….¿era esto ser una misma carne?....¿podría osar pensarlo cuando tenía a su lado a la propia Reina Suprema, esposa del rey Artorius?.... Mas…. cuánto tiempo seguiría siendo considerada como tal …. Él bien lo sabía…. Lo había tenido ante los ojos durante su delirio….en uno de esos momentos que, entre dos estados, su raza estaba dotada para entrever cosas que tenían lugar alejadas en el tiempo y el espacio ….Aunque ya lo sabía desde antes….sabía que estaba planeado que la semilla del Rey Supremo fructificara en el seno de una descendiente del maridaje entre un romano y un elfo femenino de los bosques , las que llamaban damas verdes ….a fin de que un híbrido pudiera ocupar el trono de Bretaña. El repudio sería simple cuestión de tiempo…. Su pulso se había acelerado…..Sí, ansiaba llamar esposa a esta mujer que se acurrucaba a su lado, aunque resultara ser definitivamente infértil…. A fin de cuentas, él jamás se había forjado ilusiones sobre su propia descendencia….sí, a medida que los segundos avanzaban, a Ector se le iba desvelando aquel vínculo con ella que jamás se le había mostrado hasta entonces pero que existía desde tiempo atrás, quizás desde antes del momento en que se vieran por vez primera en los aposentos del propio príncipe en el Reino Sin Sol…. Era una ligazón casi telúrica, sólida, oculta….como las moradas subterráneas de aquellos de los que su raza descendía….Wenore….hada blanca….alma de sus propias fibras, frágiles e inciertas…. ¿era ella una manifestación de la diosa madre fértil tal como la había contemplado durante aquella unión entre la ensoñación y lo tangible?.... pudiera quizás…. ¿Blodwynn? …. ¿Se habría manifestado a través de ella para hacer de él un hombre seguro de su virilidad?....No, se negaba a admitirlo de esta mujer cuya espalda tenía ante sus ojos, levemente estremecida, conteniendo el sollozo…. ¿Estaba destinada a ser un simple medio que sirviera a los intereses de Gaynour, Nenyve, Blaise o quien fuera….? Súbitamente entre los pensamientos de Ector se volvió a formar la imagen de su hermano semidesnudo expuesto a la visión de Wenore, siguiendo un plan previamente concebido por su madre Nenyve, esperando así hacer fecundo el vientre de ésta a quien el mismo Ector anhelaba llamar suya…. Sonrió de nuevo, recordando lo que había sabido recientemente sobre Galaaz y su incipiente relación con la viuda Morgaine, la hermana del Rey Supremo y madre de Ywaine , con quien había intimado de forma especial….Sí, su hermano se había trabajado un lugar sólido por sí mismo allí en Camaalot….había causado además una gran impresión tanto al Rey Supremo como a sus sobrinos….Morgaine…..la había visto alguna vez y sus latidos se habían acelerado….aquel cabello color cuervo, la tez de alabastro, la delicada silueta, los ojos nocturnos…..
-Mi señora …. – Ector había rodeado la cintura de Wenore con sus brazos y había hundido el rostro en el vientre de ella, más como señal de adoración que buscando saciar aquel deseo que volvía a brotarle dentro de las entrañas….Las manos estremecidas de ella, el pulso batiéndole las venas a fondo, se adentraron en el cabello negro con el que el de ella se fundía…. A través del estremecimiento de la sangre en su interior, él leyó como Wenore luchaba contra el impulso de entregarse a sus labios de nuevo y volver a abandonarse a aquella fuerza fecunda, ultraterrena…. No necesitó cruzar sus ojos con los de él ni decir palabra alguna para expresar nada más….ambos sabían que era inútil intentar, a toda costa, salvaguardar la fidelidad, momentáneamente interrumpida, al Rey Supremo …. Sin embargo., ahora los dos eran del todo conscientes de que eran parte de una trama más allá de estos sentimientos recién engendrados en su seno.
-Mi señora y reina….dejemos que el príncipe Ector descanse….